martes, 29 de marzo de 2011


Cuando se hace de noche y mueren las persianas, la gente se ha ido y me quedo sola con mi silencio. Cuado los privilegios ya se han apagado, por la ventana veo caer treinta mañana en este atar. Esta noche no encuentro nada bien, nada que me interese alrededor, por que se que mi remedio queda lejos, yo creía que la vida me hizo fuerte pero ahora, me desvivo por tenerte. Me diste últimamente los mejores momentos que guardaré para siempre, me diste últimamente libertad a las mil fantasías que había en mi mente, y las tintas que pintaron este amor, urgente. Cuando se hace de noche y las luces se apagan, en la pared, veo trepar la roja duda y el azul misterio. Cuando trece recuerdos ya me han desvelado y la cura es la enfermedad, no hay otro escape que vos.

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